El término Marketing de Guerrilla fue extendido en 1984 por Jay Conrad Levinson, y muchas veces se utilizan otros términos como marketing radical o extreme marketing.
La efectividad del marketing de guerrilla se determina de la misma manera que se hace con el marketing tradicional.
Aquí tenemos un ejemplo de lo que es el marketing de guerrila:
Producto: productos depilatorios
Marca: Gillette
En este caso, Gillette ha conseguido llamar la atención simplemente haciendo unos pequeños cortes en unas toallas, justo donde está el pelo tanto en el cuerpo de la mujer como del hombre. Se trata de una acción que no supone un coste muy alto y que, sin duda, ha resultado curiosa tanto como para los consumidores del producto como para todo aquel que se encontrara con ellas.

