En
el año 2007 con motivo de la promoción de la serie de dibujos animados Aqua
Teen Hunger Force, se ubicaron en distintas ciudades de Estados Unidos unas
señales luminosas de uno de los personajes de la serie. La agencia Turner Broadcasting
Company, encargada de llevar a cabo la acción, escogió mal los lugares donde
colocar dichas señales: alrededor de puentes y pasos a nivel. La campaña no
llegó a entenderse, ya que se creó una histeria colectiva al pensar que se
trataba de bombas, lo que llevó a que los equipos especiales de artificieros
tuvieran que desactivarlos pensando que se trataban de las bombas “Lite Brit”.
La compañía tuvo que embolsar dos millones de dólares al departamento de
policía de Boston y a Seguridad Nacional por el gasto que supuso para ellos.
martes, 15 de mayo de 2012
viernes, 4 de mayo de 2012
Publicidad de impacto
Esta convincente campaña de gran impacto consistió en colocar en los parabrisas de los coches aparcados cerca de las escuelas de la región de Waikato, Nueva Zelanda unas fotos ampliadas con la imagen boca abajo. Cuando los conductores se acercaban a sus vehículos, sólo veían el dorso de la foto; pero cuando subían al coche, se enfrentaban a la terrorífica visión de un parabrisas hecho añicos por el impato de un niño herido, acompañada de una petición simple y educada: "Por favor, modere su velocidad cerca de las escuelas", "Please, don't speed near schools".
"La velocidad urbana es un auténtico problema en los ciudades pequeñas de Nueva Zelanda- explica Toby Talbot-, y los mayores culpables son, irónicamente los padres que van corriendo a dejar a sus hijos en la escuela cada mañana." Simplemente con reducir la velocidad se pueden salvar muchas vidas, y la convinación de una imagen extremadamente emotiva -la peor pesadilla de cualquier padre o conductor- con un texto sin estridencias transmite el mensaje de un modo frio.
"La velocidad urbana es un auténtico problema en los ciudades pequeñas de Nueva Zelanda- explica Toby Talbot-, y los mayores culpables son, irónicamente los padres que van corriendo a dejar a sus hijos en la escuela cada mañana." Simplemente con reducir la velocidad se pueden salvar muchas vidas, y la convinación de una imagen extremadamente emotiva -la peor pesadilla de cualquier padre o conductor- con un texto sin estridencias transmite el mensaje de un modo frio.
Cliente: Environment Waikato
Agencia: Colenso BBDO
Creativos: Toby Talbot, Leo Premutico
Fotografía: Julian Wolkenstein
Ilustrador/fotógrafo: Ben Lockwood
Localización: Waikato, Nueva Zelanda
jueves, 3 de mayo de 2012
Otra opinión, otra religión, otro color de piel
Con esta gran campaña Amnistia Internacional denunciaba que, en demasiados lugares del mundo, se encierra a personas en pésimas condiciones simplemente por el color de su piel o porque sus creencias religiosas o sus opiniones son distintas del régimen en el que viven. La campaña mostraba unas manos asiendo la rejilla del alcantarillado simulando que había una persona encarcelada debajo.
Cliente: Amnistía Internacional
Agencia: Michael Conrad & Leo Burnett
Cliente: Amnistía Internacional
Agencia: Michael Conrad & Leo Burnett
"Nuestra intención era denunciar las violaciones de los derechos humanos. Las réplicas de las manos se sujetaron a las rejillas del alcantarillado de los cruces más transitados de Frankfurt. Como consecuencia, 860 personas firmaron la declaración de Amnistía Internacional en protesta contra los países que arrestan y torturan por motivos de religión, opinión o color de la piel."
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